Franco Sampietro Encaro este escrito acabando de ver la mala película para niños grandes (y bobos) Batman , última de la interminable (y soporífera) serie del rancio personaje. Pese a la pérdida de tiempo, un elemento rescato de la experiencia: su visión de la corrupción política como lacra fundante de todas las otras, ya sea económica, social o antropológica. Como toda película mala, además es maniquea; de modo que la moral está bien planteada y sin claroscuros: la corrupción es (repitamos) la madre de todos los males y un horror que se debe perseguir y erradicar hasta el último linfoma. El elemento que decía rescatar, precisamente, es esta contraposición entre la visión media gringa y la media tarijeña sobre el mismo fenómeno. Correcto: ¿Qué nos pasó en Tarija para que la corrupción haya dejado de preocuparnos, al punto de acabar también de ser, en los hechos, un delito?. Aquí en...